
Mariposa Technicolor
Abril 28, 2008Tu amor abrió un herida
porque todo lo que te hace bien
siempre te hace mal
tu amor cambió mi vida como un rayo
para siempre,para lo que fue y será.
La bola sobre el piano
la mañana aquella que dejamos de cantar.
Llegó la muerte un día y arrasó con todo,
todo, todo un vendaval
y fue un fuerte vendaval
algo de vos llega hasta mí,
cae la lluvia sobre París
pero me escapé hacia otra ciudad
y no sirvió de nada
porque todo el tiempo estabas
dando vueltas y más vueltas que pegué en la vida
para tratar de reaccionar
Tumbas de la gloria (fragmento)
Fito Paéz
Jueves 24 de Abril, a las 2150 comenzó uno de los conciertos mas esperados por mi y mis amigos. Un montón de recuerdos inundaron mi mente durante todo el día: Momentos felices, no tan felices y tristes.
Fito, ya no es el mismo roquero de cabello largo y camiseta negra, que acompañaba a Charly García. Con 45 años, se presento vestido con un traje negro y corbata morada; acompañado únicamente por un piano de cola. Un concierto acústico e intimo, donde las protagonistas de la noche fueron sus canciones. Mención aparte merece los amigos que acompañaron a Fito: Marlango, Gala Évora, Pereza, Ariel Rot, Joaquín Sabina y Pablo Milanes. Aun se me erizan lo vellitos de todo el cuerpo, recordando a Fito y Pablo cantando Yo vengo a ofrecer mi corazón.
Sus canciones han sabido envejecer muy bien, muchas de ellas son atemporales, y suenan tan bien y tan actuales como hace 20 años.
Con su música aprendí lo que era el amor, descubrí los primeros besos, me enseño que nada es para siempre, que existe el amor después del amor, la ficción se parecen mas a la realidad de lo que imaginamos, y por ultimo, pero más importante, gracias a él conocí al que ha sido el amor de mi vida.
Gracias a Armando, conocí a Fito. Y durante el tiempo que fuimos pareja, su música nos acompañaba la mayor parte del tiempo: durante los momentos felices y tristes, testigo de los largos trasnochos en la universidad, fue confidente de nuestros primeros besos, me acompaño a superar el adiós y junto a Fito llore su despedida.
El jueves, me acorde de Armando y de lo mucho hubiera disfrutado en esa noche mágica. Hasta se puede decir que note su presencia a mi lado, quizás, fruto de la emoción y de los sentimientos.
Gracias Armandito, donde quiera que estés!